Manipulación
Podéis transportar un gato enfermo o herido transeúnte un brazo bajo su pecho y el otro bajo sus nalgas, sosteniendo bien sus miembros posteriores.
Si lo tenéis bien contra vosotros, se sentirá más en seguridad. Una caja de transporte de plástico es muy útil pues es aireada, provista de un puñado, limpíate y se desinfecta muy fácilmente: de más el gato siente bien se en seguridad. Tenéis diferentes modelos, pero el modelo con una abertura sobre parte superior permite al veterinario auscultarla sin sacarla de ello, lo que es importante para un gato quien se revela ser angustiado, pues se siente como en él.
Un gato inconsciente, enfermo o accidentado, herido al tórax o al vientre debe ser transportado aquí a plato, en una servilleta tensa que hace las veces de camilla, aquella puesta sobre tabla o en una caja de transporte suficientemente grande.
Centro de mesa cuando todo desplazamiento o manipulación, esto debe hacerse delicadamente posible, pues un gato quien sufre o quien se es aterrorizado quizás agresivo, aunque lo conocéis bien y que tiene confianza en vosotros,: en este caso podéis envolver una cubierta que vos protegerá de las uñas.
Para evitar que vuestro Korat no asocia la caja de transporte al veterinario, lo que es una experiencia desagradable de vez en cuando, acostumbrad el en cuanto posible a utilizarla igualmente para el juego, el descanso etc. Así con este refuerzo positivo, no la asociará más a de los destinos traumatizantes.