Filósofos audaces quienes pasan vuestra vida
A querer explicar lo que no se explica,
Permitid escuchar, vos rezo,
Este rasgo de más sabio de los gatos.
Sobre una mesa de aseo,
El gato percibió un espejo.
Salta, mire y piensa en primer lugar ver
Uno de sus hermanos que lo acecha.
Nuestro gato quiere juntarlo, se encuentra orden
Y paso por otra parte,
No encuentres nada, coste y el gato se presenta ;
Refleja un poco por temor de que el animal,
Mientras que hace la vuelta, no salga.
Sobre el alto del espejo, se pone a caballo,
Dos patas por aquí, dos patas por allí; de la clase,
Por todas partes podrá agarrarlo,
Entonces, creyendo bueno tenerlo,
Dulcemente hacia el lugar inclina la cabeza,
Percibe una oreja, luego dos; al instante,
A la derecha, a la izquierda, va echando
Su uña que tiene toda listo,
Pero pierde el equilibrio, cae y no ha tomado nada.
Entonces, sin esperar más,
Sin buscar más longtems
Lo que no puede comprender,
Deja el espejo y vuelve a los ratones.